Heno motita seca árboles y amenaza el entorno natural de Teotihuacán

Heno motita seca árboles y amenaza el entorno natural de Teotihuacán. Foto: Miriam Vidal

Heno motita seca árboles y amenaza el entorno natural de Teotihuacán

El heno motita se pega a las ramas y que, al impedir la fotosíntesis, termina por debilitarlos hasta causarles la muerte.

Miriam Vidal
Febrero 7, 2026

El heno motita se ha convertido en una amenaza para el entorno natural de la zona arqueológica de Teotihuacán, donde ya se observan árboles secos y severamente infestados tanto dentro del polígono protegido como en áreas aledañas.

Desde la autopista, a pocos metros de la Puerta número 1 y en todo el circuito, los visitantes pueden ver ejemplares cubiertos por esta planta grisácea que se pega a las ramas y que, al impedir la fotosíntesis, termina por debilitarlos hasta causarles la muerte.

Jornada de erradicación de heno motita

La situación motivó una jornada de erradicación realizada este día, organizada por la Protección del Patrimonio Cultural y Natural A.C., con el acompañamiento de la Dirección de Gobierno Región Tecámac y servidores públicos de los municipios de Teotihuacán, San Martín de las Pirámides, Acolman, Otumba y Temascalapa, así como de elementos de la Guardia Nacional.

Las labores se extendieron durante tres horas, tiempo en el que brigadas retiraron manualmente la planta de distintos puntos en el circuito arqueológico.

Jane Kadala, directora de la asociación convocante, explicó sobre el impacto directo del heno motita en los árboles.

“El heno motita es como una bolita de estambre que está en los árboles y los está matando. Inhibe la fotosíntesis y entonces se están muriendo. Desgraciadamente se reproduce muy, muy fácil y ya es una plaga muy grande”, indicó.

Daño en los árboles ya es visible

Advirtió que el daño ya es visible, pues ya hay varios árboles muertos y el problema se va a seguir extendiendo si no se actúa con rapidez y de manera masiva.

Para la jornada se contó con apoyo de las áreas de servicios públicos y medio ambiente de los gobiernos municipales de la región, que facilitaron camiones y herramientas.

También participaron estudiantes de universidades como FES Acatlán de la UNAM, del Tec de Monterrey y la Anahuac, y UPI, además de integrantes de organizaciones civiles; sin embargo, la respuesta local fue limitada ante la gran cantidad de heno en la zona.

“Nosotros trajimos aproximadamente 80 personas entre estudiantes y voluntarios, hubo personal de los ayuntamientos y hasta organizaciones, pero de la comunidad se presentaron muy pocos. Eso es muy triste porque el problema es muy grave”, señaló Kadala.

La activista alertó que dentro del área arqueológica la presencia de la plaga es también muy evidente.

“Dentro hay más afectación y no veo cómo van a poder con las cuadrillas que tiene el INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia); no se van a dar abasto”.

Termina por secar al árbol

Bernardo Arturo Flores Sánchez, director de Ecología y Medio Ambiente de San Martín de las Pirámides, explicó que el heno motita, aunque no enraíza en el suelo, termina por debilitar al árbol huésped.

“Es una planta que se pega al árbol, toma la humedad y los nutrientes del ambiente, pero termina por secarlo. Ese es el problema”, dijo.

Agregó que la disposición del material retirado es clave para evitar que la plaga vuelva a dispersarse.

Por su parte, Isaías Alba, habitante de la región e integrante del colectivo del Parque Estatal Cerro Gordo, insistió en que la respuesta debe acelerarse.

“Hay que actuar con más rapidez, limpiar todo lo que se pueda, porque esta plaga avanza rápido”, expuso.

Durante la jornada también se difundieron recomendaciones técnicas para el manejo adecuado del heno motita.

Los organizadores indicaron que debe retirarse manualmente, usando guantes y sin sacudirlo, para evitar la dispersión de semillas y posteriormente colocarlo en bolsas cerradas y nunca dejarse sobre el suelo.

Algunas ramas secas o severamente infestadas fueron podadas por el personal municipal autorizado, mientras que los residuos fueron recolectados por servicios públicos para su disposición final e incineración.

Llaman a la población a ayudar para retirar la plaga

Los participantes coincidieron en que la pérdida de árboles no solo afecta la imagen natural que enmarca a Teotihuacán, sino también funciones ambientales esenciales en una región de clima seco.

“Un árbol nos da oxígeno, agua, sombra. Si no los cuidamos se van a morir y vamos a empezar a ver más sequía y contaminación”, aseguró Kadala.

La activista reiteró el llamado a la participación constante de autoridades y sobre todo de la comunidad y los prestadores de servicios, ya que de no hacerlo, el heno motita seguirá avanzando y dejando árboles muertos en el entorno de uno de los patrimonios culturales más importantes del país.

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