Agricultura urbana, alternativa para el Edomex

Agricultura urbana, alternativa para el Edomex

Agricultura urbana, alternativa para el Edomex

Valle de Toluca y del Valle de México ha reducido los espacios agrícolas, pero también ha abierto nuevas posibilidades para la agricultura urbana.

Brian Prado
Agosto 29, 2025

En el Estado de México, donde la mancha urbana crece a un ritmo acelerado y el campo enfrenta dificultades por la falta de agua, el aumento de precios en los insumos y el desinterés de los jóvenes hacia las actividades agrícolas tradicionales, la agricultura urbana se plantea como una alternativa viable. Así lo explicó Jorge Hernández, permacultor mexiquense.

El especialista señaló que el crecimiento de las ciudades del Valle de Toluca y del Valle de México ha reducido los espacios agrícolas, pero también ha abierto nuevas posibilidades para la siembra en patios, azoteas y terrenos baldíos.

“Hoy la mancha urbana cubre más del 50% del territorio en municipios como Nezahualcóyotl o Ecatepec, y eso limita la producción de alimentos. Pero al mismo tiempo tenemos techos, muros y pequeños patios que, bien utilizados, pueden convertirse en espacios de cultivo. No se trata de reemplazar al campo, sino de complementar lo que ya no alcanza a producir”, comentó.

Agricultura urbana es clave para enfrentar tres problemas graves

Datos de la Secretaría del Campo estatal indican que más de 200 mil hectáreas agrícolas han sido absorbidas por desarrollos urbanos e industriales en las últimas tres décadas. Frente a este escenario, Hernández explicó que la permacultura ofrece herramientas para producir alimentos de manera sustentable en entornos urbanos.

“La agricultura urbana es clave para enfrentar tres problemas graves: la escasez de agua, el encarecimiento de los fertilizantes y la falta de interés de los jóvenes en el campo. Con técnicas de captación pluvial, compostaje y policultivos se pueden generar alimentos frescos con menos recursos y con una visión integral de comunidad”, dijo.

El permacultor detalló que el uso de técnicas sencillas como el riego por goteo casero o los biofertilizantes reduce hasta en 40% el gasto en insumos para pequeños cultivos urbanos.

“Mientras en el campo un saco de fertilizante cuesta más de 800 pesos y no siempre es fácil conseguirlo, en la ciudad podemos producir abonos líquidos con desechos orgánicos y ahorrar. Eso le da independencia a las familias y también reduce la cantidad de basura que llega a los tiraderos”, señaló.

Huerto en colonia

Además detalló que un huerto urbano de 20 metros cuadrados puede producir hasta 80 kilos de hortalizas al año, lo que representa un ahorro cercano a los 2,500 pesos en el gasto familiar. Hernández insistió en que estos beneficios deberían impulsarse a nivel comunitario.

“Un huerto en casa ayuda, pero un huerto en colonia cambia la dinámica del barrio. No solo se comparten alimentos, también se comparte conocimiento, se recuperan espacios baldíos y se construyen redes vecinales. Eso es vital en ciudades tan densas como Toluca o Tlalnepantla”, agregó.

Finalmente, el permacultor mexiquense subrayó que los jóvenes pueden encontrar en la agricultura urbana una forma distinta de acercarse al campo, sin tener que migrar ni depender de la venta de tierras.

“Muchos chavos ya no quieren sembrar porque lo ven como algo pesado o poco rentable, pero cuando descubren que en un huerto urbano pueden experimentar, innovar y hasta generar ingresos vendiendo hortalizas en ferias locales, se enganchan. Si no acercamos a las nuevas generaciones a este tipo de proyectos, seguiremos perdiendo vínculos con la tierra”, concluyó.

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