Amenazas sanitarias en 2026: Los virus que mantiene bajo vigilancia la OMS

Amenazas sanitarias en 2026

Amenazas sanitarias en 2026: Los virus que mantiene bajo vigilancia la OMS

OMS alerta por nuevos riesgos de pandemia a seis años del COVID-19.

Redacción
Enero 2, 2026

A casi seis años de que el mundo se paralizara ante la irrupción del COVID-19, la Organización Mundial de la Salud (OMS) inicia este 2 de enero de 2026 con un llamado a no bajar la guardia. La vigilancia epidemiológica se ha redoblado sobre una lista de patógenos prioritarios que, por su alta letalidad, capacidad de mutación o expansión geográfica, representan los mayores riesgos para la estabilidad global en este nuevo año.

Amenazas sanitarias 2026: Los virus que la OMS vigila tras seis años del inicio del COVID-19

La lección de la década es clara: la próxima emergencia sanitaria no es una posibilidad remota, sino una certeza estadística. Por ello, la estrategia internacional ha pasado de la reacción tardía a una vigilancia genómica y ambiental constante.

De los filovirus al Nipah: El mapa de los patógenos de alta letalidad
Aunque el SARS-CoV-2 ya no es una emergencia internacional, la OMS advierte que sigue siendo una amenaza activa. La aparición de subvariantes con mayor escape inmunológico exige que los sistemas de salud mantengan la secuenciación genómica para evitar sorpresas clínicas. Sin embargo, el radar se extiende hacia virus con tasas de mortalidad mucho más agresivas.

Entre los filovirus, el Ébola y el virus de Marburgo ocupan los primeros lugares de preocupación. Brotes recientes en África han demostrado que la urbanización y la movilidad global podrían facilitar su salida de regiones endémicas hacia centros urbanos internacionales. A estos se suma el virus Nipah, una zoonosis transmitida por murciélagos que preocupa a la comunidad científica por su letalidad superior al 70% y la preocupante ausencia de vacunas o tratamientos específicos.

En las regiones tropicales, el panorama se complica debido al cambio climático. El Zika, el dengue y el chikungunya han ampliado su rango geográfico hacia latitudes antes consideradas seguras, debido a que el calentamiento global permite que los mosquitos vectores sobrevivan en nuevas zonas.

La “Enfermedad X”: El reto de prepararse para lo desconocido
Quizás el concepto más inquietante en la agenda de la OMS para 2026 es la “Enfermedad X”. No se trata de un patógeno identificado, sino de un término que representa a un virus o bacteria hipotética que aún no conocemos, pero que podría desencadenar una pandemia devastadora.

Vigilancia constante

Este enfoque busca que los países no se preparen únicamente para los enemigos conocidos, sino que inviertan en:

Plataformas de vacunas de amplio espectro: Tecnologías (como el ARNm avanzado) que puedan adaptarse en semanas a un nuevo virus.

Vigilancia en la interfaz humano-animal: El 75% de las enfermedades emergentes son zoonóticas; monitorear el contacto con la fauna silvestre es vital.

Fortalecimiento de la atención primaria: La prevención es significativamente más barata que el colapso de la economía global.

Para este 2026, la OMS enfatiza que la colaboración entre naciones y el intercambio transparente de datos son los únicos escudos reales. La ciencia ha avanzado a pasos agigantados, pero la vulnerabilidad estructural de los sistemas sanitarios sigue siendo el eslabón más débil de la cadena.

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