Uno de los elementos arquitectónicos más importantes del municipio de Calimaya y de su cabecera municipal es el reloj. Su construcción concluyó hace 99 años y se hizo por mandato presidencial. Los festejos de Porfirio Díaz por la conmemoración de los cien años de la Independencia de México trajeron obras civiles en distintos puntos de la geografía nacional; el Estado de México no podía ser la excepción y Calimaya tampoco pudo sustraerse a la algarabía. Se dio entonces a la tarea de construir una monumental obra: una torre con un reloj.
Lo primero fue elegir el sitio preciso, un centro geográfico, un punto referencial; circunstancial o planificadamente, la comitiva encargada de elegir el terreno para dicha obra se decidió por aquel terreno frente a la parroquia de San Pedro y San Pablo. Ese mismo donde algunos afirmaban que habían estado las antiguas mojoneras, que en tiempos de la colonia sirvieron para dividir el asentamiento urbano en dos pueblos: los mexicas, al norte, asentados en Calimaya, y los matlatzincas al sur, habitantes de Tepemaxalco.
El testimonio oral del reloj
La obra fue construida por albañiles calimayenses y se financió con la venta de leña; los habitantes cuentan que a principios de 1900 cayó una gran nevada —no se menciona fecha exacta—, pero comentan que fue tanta la cantidad de nieve que derribó muchos árboles, lo mismo en la sierra como en los terrenos de la cabecera. Estos fueron vendidos como leña y, con el dinero obtenido, se pudo pagar a doce albañiles.
Los doce albañiles trabajaron largas y arduas jornadas hasta culminar la obra. Piedra sobre piedra, cantera con cantera, cimentaron primero el arco, enseguida la cámara, para rematarla en forma de torre, sobria y fuerte como le gustaba al general; con esa evocación se hacían los edificios militares y sus detalles afrancesados según los a habitantes de Calimaya.
Concluida la obra arquitectónica, el ayuntamiento, a través de la representación del síndico Luis Suverza, compró una maquinaria a don Francisco de P. Schnabel. A don Francisco se le encomendó instalar allá en lo alto lo que sería el primer mecanismo del reloj, que costó 2 mil 300 pesos, marca “Francisco de P. Schnabel Toluca” (AHMC. Expediente el Reloj 1920). Corría entonces 1921 cuando la obra fue concluida; el ciudadano Gregorio Andonaegui Valdez era el presidente municipal del municipio de Calimaya (Hernández Becerril, 2008). Tiempo después, quien le proporcionó mantenimiento fue el inventor calimayense Homero Ríos de acuerdo con sus hijas.
Un testimonio fotográfico da cuenta de los 12 albañiles que participaron en la construcción del monumento. No sabemos sus nombres y no existen registros de ellos; lo único que se recuerda es que, un año y nueve meses después de haber concluido la monumental obra, los dos maestros albañiles fueron asesinados. Se desconoce quién o quiénes perpetraron el crimen, pero se dice que la finalidad era evitar que construyeran otro igual (Entrevistas a habitantes de Calimaya, 2020) (fotografía 1). Sin embargo, recientemente descubrí el nombre de uno de los albañiles, llamado Valentín Tarango, cuyas iniciales se encuentran grabadas con cincel en la parte norte del reloj en ambos extremos. Esta información fue proporcionada por Perfecto Delgado Mejía, su abuelo, habitante de la cabecera municipal de Calimaya, Estado de México.
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Autorización y especificaciones técnicas
Dentro de la autorización y especificaciones técnicas de la maquinaria del reloj se cuenta con un contrato de compra entre el H. Ayuntamiento de Calimaya, representado por el síndico Luis Suverza, y don Francisco de P. Schnabel, el cual se compone de la siguiente forma :
Contrato celebrado entre el H. Ayuntamiento de Calimaya representado por el síndico ciudadano Luis Suverza por una parte y el señor don Francisco de P. Schnabel de la otra.
El señor don Francisco de P. Schnabel se obliga a vender y el H. Ayuntamiento de Calimaya se obliga a comprar un reloj de torre compuesto de maquinaria respectiva, tres caratulas de un metro de diámetro cada una y dos campanas con un peso de 1,506 kilos 600 gramos, cuyos modelos adjuntos fueron entregados al H. Ayuntamiento.
El precio del reloj es de 2 mil 300 pesos oro nacional metálico.
El reloj será instalado en el lugar que designe el H. Ayuntamiento por el señor don Francisco de P. Schnabel en el concepto de que el H. El Ayuntamiento prestará su eficaz ayuda para el transporte de la estación del ferrocarril en esta villa a la población, así como para la instalación de dicho reloj, quedando incluidos todos estos trabajos en la mencionada suma de 2 mil 300 pesos.
El precio de 2 mil 300 pesos a que hace alusión la cláusula segunda será pagado en la forma siguiente: al firmarse el presente contrato el H. Ayuntamiento entrega al señor don Francisco de P. Schnabel la cantidad de mil 300 pesos oro nacional a buena cuenta de cuya suma se da por recibido el señor Schnabel en la forma más eficaz en derecho y el resto de mil pesos cuando el señor Schnabel termine la instalación en el lugar designado por el H. Ayuntamiento.
En caso de que por cualquier motivo el H. Ayuntamiento no diera cumplimiento a este contrato en el término de cinco meses a partir de su fecha, prescribirá a favor del señor Schnabel la mitad de la suma que este ha recibido a buena cuenta o sea la cantidad de 675 pesos oro nacional en la que desde ahora se fijan los daños y perjuicios que acarree al señor Schnabel la falta de cumplimiento de este contrato.
El señor Schnabel garantiza el funcionamiento del reloj por un período de cinco años, garantiza así mismo, que está exento de todo vicio de construcción, pero no será responsable de las roturas que puedan provenir de hechos accidentales, mal manejo u otros.
El señor Luis Suverza síndico del H. El Ayuntamiento de Calimaya interviene en el otorgamiento de este contrato, en virtud de las facultades que le fueron concedidas en el cabildo celebrado con fecha 21 de que actúa y la autorización del superior gobierno del Estado, según consta en comunicación fecha nueve del presente número 7 mil 173.
Toda cuestión que se suscite con motivo de este contrato será resuelto exclusivamente por los jueces de la ciudad de Toluca renunciando con tal fin al fuero de domicilio el comprador. Los timbres de este contrato son por cuenta del H. Ayuntamiento de Calimaya.Para constancia firma el presente en Calimaya a los 22 días del mes de diciembre de 1920, adhiriéndose al original las matrices de las estampillas y al duplicado los talones de las mismas. Firman Luis Suverza y Francisco de P. Schnabel.
Información de Armando Arriaga Rivera
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