Especialistas señalan que la falta de incentivos frena formalidad laboral y empresarial

El cierre de empresas no siempre implica la desaparición de la actividad económica, sino su traslado a esquemas no registrados / Foto: Especial

Especialistas señalan que la falta de incentivos frena formalidad laboral y empresarial

Desde el sector empresarial, Mauricio Massud, presidente del CONCAEM, planteó que las MiPymes requieren políticas específicas para sostener la formalidad.

Brian Prado
Enero 11, 2026

El incremento de compromisos fiscales y laborales para las empresas ha generado efectos en la estructura del empleo en México. Especialistas y representantes empresariales coinciden en que las medidas implementadas en años recientes han impactado principalmente a las unidades económicas de menor tamaño, que concentran una parte relevante de la generación de empleo.

Mercado laboral en México

El comportamiento del mercado laboral muestra una alta proporción de personas ocupadas fuera de esquemas formales, 57% de las unidades económicas se encuentran en la informalidad y 54.9% de trabajadores en un esquema informal en la entidad. Willebaldo Gómez Zuppa, especialista en economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), expuso que el diseño de la política laboral tiene efectos diferenciados según el tamaño de las empresas.

“Más de 50% de las personas ocupadas trabajan en actividades no formales y el problema cuando se están incrementando los salarios por decreto es que las empresas que más dan trabajo son las pequeñas y las microempresas, este tipo de empresa también son las que menos subsidios tienen, las que menos créditos fiscales tienen, las que menos acceso al crédito, a la tecnología tienen y por eso requieren de mayor cantidad de trabajadores La gran presión es para este tipo de empresas”, dijo.

Traslado a la informalidad laboral y empresarial

Explicó que el cierre de empresas no siempre implica la desaparición de la actividad económica, sino su traslado a esquemas no registrados. Este fenómeno, señaló, ya comenzó a observarse en los registros recientes y tiene implicaciones directas en la seguridad social y en la recaudación.

“Aquí se da lo que ya empezamos a registrar en 2025, que una gran parte de empresas desaparecen, pero aquí la gran pregunta es ¿en verdad desaparecen o simplemente se vuelven invisibles?, es decir, se trasladan a la informalidad. Eso inclusive se puede dar desde la parte que ya no se registran como empresa sino como actividad comercial, siguen facturando, siguen haciendo, pero sin registrar trabajadores y en los hechos eso también es informalidad”, mencionó.

Indicó que los costos de operar en la informalidad son reducidos frente a los de la formalidad, lo que limita la efectividad de las políticas actuales.

“El costo de la informalidad es muy bajo, no existen incentivos para que seas formal y tampoco existen sanciones muy fuertes. Creo que se requiere una estructura organizacional de instituciones que vigilen el proceso; enfrentamos un gran reto y yo creo que efectivamente esto no puede recaer en el gobierno o en el nivel de gobierno más bajo que es el municipal, tendría que haber una conjunción de instituciones que tengan una regulación orientada a ese fin, que se creen canales para la formalización y en ese sentido el país en general está muy lejos”, señaló.

Se requieren políticas para sostener la formalidad laboral y emrpesarial

Desde el sector empresarial, Mauricio Massud, presidente del Consejo de Cámaras y Asociaciones Empresariales del Estado de México (CONCAEM), planteó que las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes) requieren políticas específicas para sostener la formalidad.

“Hemos absorbido casi un 145% acumulado en el salario mínimo con el ajuste de 2026, además del tema inflacionario. Nos falta fortalecimiento a la MiPymes donde tengamos mayor capacitación, accesibilidad de financiamiento mucho más ágil y menos costoso, creo que debe haber políticas públicas de fortalecimiento a estas empresas para poder contrarrestar que mucha de la formalidad pueda estar cayendo de la informalidad”, dijo.

Finalmente, Gómez Zuppa consideró que los incentivos fiscales pueden ser un mecanismo para promover la formalización, siempre que se acompañen de supervisión y otras estrategias productivas y de seguridad que incidan en el entorno económico.

“Yo creo que los incentivos fiscales sí son el mejor esquema para volver formales a los informales, pero también para que las grandes empresas no tengan excusas, porque muchas de las grandes empresas tienden a generar estrategias de sobreexplotación para cumplir con los rangos del salario y me parece que fiscalizar ese proceso y a partir de quien cumpla pueda tener estos incentivos, yo creo que es una gran alternativa, pero también me parece que se tendría que incidir en otro tipo de estrategias como la articulación de la producción y el consumo en ciertos espacios, el propio tema de la seguridad”, concluyó.

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MPH

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