En el kilómetro 14.5 de la carretera Ixtapan de la Sal-Taxco, muy cerca de los límites con el estado de Guerrero, se encuentra un santuario esculpido por el paso de los milenios: las Grutas de la Estrella.
Cimientos de la Tierra: Las Grandes Columnas de la Estrella
Más allá de su impresionante arquitectura natural, este sitio guarda una memoria histórica profunda. Se dice que sus cámaras fueron utilizadas en épocas prehispánicas por grupos locales, quienes veían en estas profundidades un punto de conexión con el inframundo y las deidades del agua.






La formación de las estalactitas y estalagmitas que hoy admiramos comenzó hace millones de años, alimentada por las filtraciones del río El Zapote, que todavía hoy atraviesa las grutas con una fuerza que resuena en el silencio de las rocas.
Un viaje al centro de la historia
Explorar sus galerías es realizar un viaje al pasado geológico de la región, donde cada goteo constante ha sido, y sigue siendo, el cincel que da forma a uno de los tesoros naturales más emblemáticos del sur del Estado de México.
Conoce más:
Sigue nuestro CANAL ¡La Jornada Estado de México está en WhatsApp! Únete y recibe la información más relevante del día en tu dispositivo móvil.
PAT

/https://wp.lajornada.prod.andes.news/wp-content/uploads/2026/03/3-2.jpeg)
