Uno de los primeros discursos que recuerdo haber escuchado es aquel relacionado con la libertad. De los primeros y también de los que encuentran más problemáticas para su aplicación.
¿Qué es la libertad y qué es ser libres? Es una pregunta que continuamente nos hacemos y que encuentra múltiples formas de ser respondida: la libertad es un derecho, es inherente a la condición humana, nacemos libres, luchamos por nuestra libertad e incluso perdemos la libertad o conferimos parte de ella para ser parte de algo como la ciudadanía o incluso estar en una relación.
En ese ir y venir de definiciones, en lo personal, me hace mucho sentido la aproximación de Hannah Arendt en torno a la libertad. Alejándose de posturas meramente discursivas, Arendt relaciona la libertad con la acción y con ello la reposiciona en el plano, no solo de los anhelos y los ejercicios solitarios o el individualismo, sino para colocarla como una capacidad de transformación del mundo y de la realidad que se acciona desde la participación en colectivo.
En su reflexión, la libertad se manifiesta cuando las personas pueden desplegarse y revelar quiénes son a través de sus palabras y sus acciones; es decir a través de decir, hacer y decirnos. Justamente pensando así, la libertad es como viene a mi mente: el primer lugar en donde me recuerdo así de libre.
La primera vez que me sentí en capacidad de ser libre, fue mi primer día de clases en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de mi Alma Mater, la UAEMéx. Ese día sentí que tenía ganado un lugar por mí misma y efectivamente no estaba equivocada. Fueron sus aulas laboratorios de libertad para mí, desde el saberme dueña de mis faltas y asistencias, el gestionar los tiempos de estudio, construir vínculos que iban más allá de compartir o no un código postal, el conocer que no hay un solo mundo sino muchos y muchas maneras de vivirlos y experimentarlos, saber que puedes acceder a los libros de la biblioteca si lo que quieres es estudiar y también he de decir el sacar valentía para situarme con mis ideas, mis proyectos y mis luchas desde la persona que soy.
He de decir, que también fue en ese espacio donde viví situaciones menos felices y cercanas a lo que, en su postura crítica, Hannah identificaría como totalitarias. Muchas de ellas basadas en la falta de horizontalidad, los privilegios y también la posición de género que en esos años no favorecía las trayectorias de las mujeres.
Yo, como muchas sufrí acoso y tuve miedo de denunciarlo, sobre todo a falta de los mecanismos institucionales que el día de hoy y a base de luchas colectivas ya existen. Sin embargo, como muchas, decidí ejercer la libertad de denunciar, nombrar y enfrentar lo que sucedía y con eso romper poco a poco la inercia de un aparato patriarcal que parecía inamovible.
Esta semana por primera vez, una mujer en su función de Rectora, rindió el informe de nuestra universidad, de la casa donde muchos y muchas nos facultamos para ser libres.
Por sí mismo es un hecho histórico, no solo porque es ella, sino porque existe un modo distinto, una solemnidad facultada no por la inercia sino desde las bases, una actitud de escucha y diálogo deliberativo, una práctica honesta de la horizontalidad y, desde la lucha feminista, también hay mujeres en las posiciones de toma de decisiones, que supieron con sus esfuerzos comunes y propios ganarse ese lugar.
Seguramente hay mucho por hacer, en los próximos años, me gustaría que los informes fueran dirigidos expresamente a las y los estudiantes, desde una perspectiva que a más de ser incluyente deje de lado las inercias adultocéntricas y mire de frente a las juventudes como su principal interlocutor.
Y por qué no a modo de cierre, dejo por aquí esta frase de la multicitada fuente de esta columna semanal, Hannah Arendt en donde dice que “Somos libres, por lo tanto debemos ser responsables”.
La libertad se manifiesta cuando las personas pueden desplegarse y revelar quiénes son a través de sus palabras y sus acciones.
Continúa leyendo:
¡La Jornada Estado de México ya está en WhatsApp! Sigue nuestro CANAL y entérate de la información más importante del día.
PAT

/https://wp.lajornada.prod.andes.news/wp-content/uploads/2025/10/VOZ-PROPIA-La-igualdad-de-genero-en-el-corazon-de-la-Nueva-Escuela-Mexicana-Jimena-Valdes-Figueroa.png)
