Ixtapan de la Sal es un municipio situado en el sur del Estado de México. Colinda al norte con Coatepec Harinas y Villa Guerrero; al oriente con Villa Guerrero y Zumpahuacán; al sur con Tonatico, Zacualpan y Pilcaya, este último del estado de Guerrero; y al poniente con Zacualpan y Coatepec Harinas.
Consolidó su vocación turística a mediados del siglo XX
Su territorio, ubicado en la región de sierras y valles guerrerenses, entre la Sierra Madre del Sur y el Eje Neovolcánico, así como su altitud de entre 1900 y 2000 metros sobre el nivel del mar, le proveen un agradable clima templado y abundante vegetación. Estas condiciones, junto con sus curativas aguas termales, han permitido que, desde mediados del siglo XX, Ixtapan de la Sal sea reconocido como un importante destino turístico a nivel estatal y nacional.
Entre historia y aguas termales, brilla Ixtapan de la Sal
Hace cuatro décadas, con la evolución de los spas y el surgimiento de los parques acuáticos, la afluencia de visitantes creció paulatinamente y, con ello, los servicios de hospedaje, alimentación y comercio evolucionaron considerablemente. De esta manera, progresivamente se han generado mejores condiciones de vida para el municipio y sus pobladores.
El municipio ha sido incluido en diversos programas institucionales: primero se integró al Plan Echeverría; después, la cabecera municipal fue nombrada Ciudad Colonial; posteriormente obtuvo el nombramiento de Pueblo con Encanto; y finalmente recibió el título de Pueblo Mágico.
En Ixtapan, los visitantes pueden apreciar iglesias coloniales, monumentos simbólicos y floridos bulevares; caminar por el centro histórico y recorrer el tianguis y el mercado artesanal. También pueden pasear por sus pueblos típicos, disfrutar sus recursos naturales y admirar piezas artesanales de barro, madera y dulce de pepita de calabaza. Ixtapan de la Sal es cultura, historia y tradiciones.
Un refugio ideal todo el año
Si deseas disfrutar unas vacaciones tranquilas y reconfortantes; pasar un fin de semana estimulante y divertido; hacer un viaje relámpago a un centro turístico; convivir con la naturaleza, sumergirte en refrescantes albercas y sentir la pasión de la aventura; o visitar pueblos tradicionales, saborear sus platillos típicos, admirar sus artesanías y conocer su historia y costumbres, Ixtapan de la Sal es una opción cercana y accesible.
Entre montañas comienza el viaje
Es fácil y rápido llegar a este destino turístico, ubicado a 135 kilómetros de la capital del país y a 85 de la ciudad de Toluca. Si acostumbras viajar por carreteras de cuota y vienes de la Ciudad de México, puedes tomar la autopista México-Toluca y, después de admirar los paisajes de La Marquesa, continuar hacia el entronque con la autopista Lerma–Tres Marías. Desde ahí, sigue por la autopista Tenango–Ixtapan, que conduce directamente al destino.
Si prefieres viajar por carretera libre, puedes iniciar el recorrido en Toluca y hacer una parada en Tenango del Valle para disfrutar un atole caliente acompañado de un tamal; o bien, dirigirte al centro y probar la barbacoa en su mercado.
También puedes avanzar hacia Tenancingo y almorzar tacos de obispo o de chicharrón, acompañados de aguacate criollo, chiles manzanos, nopales encurtidos y queso casero. Otra opción es hacer una última parada en el mercado de Villa Guerrero antes de continuar el trayecto.
Casi sin percatarse, pasarás entre las atalayas del boulevard Arturo San Román, donde Iztapancíhuatl, la diosa de las aguas termales, da la bienvenida a este Pueblo Mágico.
Recorrido imperdible por su corazón
Se recomienda iniciar con un recorrido que comienza en las atalayas que enmarcan la entrada a la ciudad y que funcionan como pórtico del Paseo de las Bugambilias. Al avanzar hacia el poniente, se pueden admirar los monumentos del boulevard Arturo San Román: primero, la diosa Iztapancíhuatl; enseguida, Huixtocíhuatl y los tlaloques, que evocan el mito de la creación de la sal; más adelante, la efigie de la Diana Cazadora, que invita a visitar el antiguo balneario de aguas termales y el parque acuático.
Continuando por esa vía, se llega al monumento a Miguel Hidalgo, que señala la ruta hacia el Balneario Municipal. De ahí, el trayecto conduce al monumento a los Mártires de Ixtapan y al centro histórico, donde destaca la Parroquia de la Asunción de la Virgen María y Santuario del Señor del Perdón. En el mercado municipal se pueden degustar tacos de cocido, tlacoyos, sopes o tamales de frijol bañados en mole verde o rojo, entre otros platillos típicos.
Después de un descanso en el jardín central, de disfrutar una nieve artesanal —de nanche en temporada— o un jugo de lima, y de admirar el quiosco, se puede recorrer el jardín y el templo. Si es día de tianguis, vale la pena participar en el tradicional juego de la lotería o caminar entre los puestos, donde el regateo y el trueque forman parte del ambiente cotidiano.
Con el bullicio del tianguis aún en la memoria y el sabor del mole en el paladar, solo queda regresar al alojamiento. La tarde promete, en Ixtapan, muchas más historias por descubrir. *Cronista Emerito de Ixtapan de la Sal, por la AMECRON
TE SUGERIMOS: ¡Estás a tiempo para la INSCRIPCIÓN! Mujeres con Bienestar Edomex 2026: Guía rápida para asegurar apoyo de 2 mil 500 pesos
¡La Jornada Estado de México ya está en WhatsApp! Sigue nuestro CANAL y entérate de la información más importante del día.
PAT

/https://wp.lajornada.prod.andes.news/wp-content/uploads/2026/02/image-115.png)
