Hace unos días se publicó el libro Ni venganza ni perdón escrito por Julio Scherer Ibarra y Jorge Fernández Menéndez, el primero hijo de gran Julio Scherer García, ex Director de Excélsior que enfrentó con gran valentía al gobierno del presidente Luis Echeverria Álvarez y obligó al mismo a fundar la Revista Proceso, que siempre se ha distinguido por una dura crítica a todo gobierno en turno.
El libro es una obra que invita a conocer sobre el poder, la justicia y la transformación política desde una perspectiva que rompe con la lógica tradicional del ajuste de cuentas.
Narra la relación de Andrés Manuel López Obrador y Julio Scherer Ibarra, por más de veinte años, es decir desde la muerte del Ing. Heberto Castillo en 1997 que permite conocer al expresidente López Obrador y la cierra hasta el año 2021 cuando deja de ser el Consejero Jurídico de la Presidencia de la República.
La obra ofrece un análisis del contexto político y social que marcó una etapa clave en la vida pública del país, exponiendo tensiones, decisiones y desafíos que definieron un proyecto de nación. Más que un discurso de confrontación, el libro busca explicar una visión de gobierno que apuesta por la transformación sin caer en la revancha, promoviendo un debate profundo sobre justicia, reconciliación y futuro
Desmenuza de manera cuidadosa las relaciones, acuerdos y planes estratégicos que realizó el expresidente Andrés Manuel López Obrador con la finalidad de conseguir el objetivo o meta planeada, que era llegar a tener el poder absoluto en el país.
En la obra se detallan episodios que fueron parteaguas para la toma de decisiones en cada una de las elecciones en las que contendió Andrés Manuel López Obrador, y en las cuales fue construyendo acuerdos con personajes de la política mexicana que podían ayudarle a alcanzar su meta y después se va a los tres años de gobierno en el que Scherer Ibarra estuvo muy cercano al presidente ( 2018-2021) señala de sus buenas relaciones y de sus malas relaciones, estas últimas con Alejadro Gertz, exfiscal General de la República; Jesús Ramírez, exdirector de Comunicación Social de la Presidencia; Olga Sánchez Cordero, exsecretaria de Gobernación; Adan Agusto López, exsecretario de Gobernación y con Manuel Barttlet exdirector de la Comisión Federal de Electricidad.
Particularmente hace un recuento de los ataques jurídicos y de medios de comunicación que vivió desde su salida del Gobierno Federal y deja muy en claro su cercana y buena relación con la Presidenta Claudia Sheibuan Pardo.
Para algunos lo aquí relatado puede ser incluso motivo para denunciar a Julio Scherer por conductas penales por omisión, es decir no hacer del conocimiento los probables delitos que ahí se narran, pero seguro estoy que el autor midió muy bien sus tiempos políticos y sus dichos están basados en la libertad de expresión que da la Constitución, con lo que se blinda para ataques futuros, pero es muy probable que el libro lo hizo con el visto bueno de quien lo debe autorizar.
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TAR

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