El Plan B de reforma electoral que propone la Presidenta de México bajo el argumento de menos privilegios y más participación, pone en la palestra una figura de representación que luego pasa desapercibida, con un desempeño que poco se conoce y por eso la definen más como un asunto de cuotas que de resultados: hablamos de los regidores de los ayuntamientos.
Tanto síndicos como regidores son electos en planilla, que encabeza la o el candidato a presidente municipal. Hay quienes se ganan su participación en los cabildos por la vía de la mayoría, es decir que ganan en las urnas su lugar, pero también existe la figura de representación proporcional, que llegan a ocupar un lugar por las designaciones que hacen los partidos políticos.
La propuesta del Plan B de reforma electoral reveló el número excesivo de regidores en algunos ayuntamientos que no corresponden con el tamaño de población del municipio en el que se encuentran.
Si se pregunta a la población por el nombre de las o los regidores de sus respectivos ayuntamientos, un alto porcentaje respondería que no los conoce, y esto sin necesidad de recurrir a un ejercicio más riguroso como un sondeo de opinión. Creo que la gente tampoco tiene precisión de cuáles son sus obligaciones y atribuciones en esos cuerpos edilicios.
Antes de comparar y contrastar el número de regidores de algunos municipios, que fueron dados a conocer el la conferencia mañanera de la presidenta Claudia Sheinbaum el pasado 12 de marzo, hay que puntualizar que en el caso del Estado de México, de acuerdo con el artículo 16 de la Ley Orgánica Municipal, son cuatro los criterios para la integración de los cabildos:
En municipios con una población menor a 150 mil habitantes, se integra por un presidente municipal electo por mayoría, un síndico de mayoría, cuatro regidores de mayoría y tres regidores de representación proporcional.
En demarcaciones con una población superior a 150 mil habitantes pero menor a 500 mil, se integra por un presidente municipal electo por mayoría, un síndico, cinco regidores de mayoría y cuatro de representación proporcional.
Para las alcaldías con más de 500 mil habitantes y menos de un millón, se conforma por un presidente municipal electo por mayoría, un síndico de mayoría y un síndico de representación proporcional, siete regidores de mayoría y cinco regidores de representación proporcional. Esto ocurre en Nezahualcóyotl o Toluca.
Mientras que aquellos municipios con más de un millón de habitantes los cabildos se componen por el presidente municipal electo por mayoría, dos síndicos electos por mayoría, un síndico por representación proporcional, 11 regidores por mayoría y ocho por representación proporcional. El caso que ejemplifica esta categoría es Ecatepec de Morelos.
Pero esto no ocurre en otros estados del país.
La tabla que mostró la presidenta señala que municipios como Monterrey con un millón 142 mil habitantes tiene 28 regidores, nueve más que Ecatepec que tiene un millón 645 mil 352 habitantes, de acuerdo con las cifras del INEGI.
Pero hay otros casos que más contrastan y ponen la lupa para revisar esa situación.
Por ejemplo el municipio de Ciudad Madero en Tamaulipas, con una población de 205 mil 933 habitantes tiene 21 regidores, nueve más de los 12 regidores del municipio mexiquense de Nezahualcóyotl, no obstante contar con una población cinco veces mayor.
O por ejemplo, Toluca, la capital mexiquense que tiene una población superior a los 910 mil habitantes y cuenta con 12 regidores, cifra menor a los 21 que tiene Altamira, Tamaulipas con una población de 269 mil habitantes.
Como se puede apreciar es momento de evaluar cuál es el desempeño de estas figuras de representación popular. Eso justificaría la propuesta para reducir su número en los cabildos.
@periodistamex
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