Mujeres que cuidan, cocinan y trabajan

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Mujeres que cuidan, cocinan y trabajan

Mauricio Sosa Ocaña

Mauricio Sosa Ocaña
Agosto 29, 2025

María Elena se levanta temprano todos los días. Despierta a sus tres hijos, los viste para irse a la escuela. Prepara sus desayunos y colaciones para la hora del recreo. No los llevará ella a la escuela porque tiene que irse a trabajar. Así que una tía de ella los lleva diario hasta la primaria pública en donde están inscritos.

A las 7:00 de la mañana ha entregado a sus hijos para irse a la escuela con todo y lunch. Se ha vestido y desayunado y sale a trabajar. Se dirige puntual hacia el transporte colectivo que la lleva al negocio en donde es asistente administrativa desde las 9:00 de la mañana hasta las 6:00 de la tarde. Volverá a su casa alrededor de las 8:00 de la noche, hora apenas recomendable para acostar a sus hijos y repetir la jornada al día siguiente.

Los sábados, María Elena sale de trabajar a las 3:00 de la tarde, así que llega más temprano a su casa para lavar la ropa de toda la semana, la suya, la de sus hijos y su esposo. Año tras año, desde que se emancipó, repite las jornadas de cuidados no pagados y trabajo asalariado.

Su vida infantil fue un entrenamiento para la vida. Única con cinco hermanos, se convierte pronto en la aprendiz de mujer. Su vida adulta transcurre con esa rutina y algunas ráfagas de extraordinaria felicidad: se enamora, se casa, tiene hijos, los ve crecer, festeja sus cumpleaños, ellos crecen y se van.

En el camino piensa que fracasó en su matrimonio. Esa manía esquizofrénica de ver los cambios como fracasos. Y ante la pérdida, la zozobra y la idea de volver a empezar, decide que es mejor sola que mal acompañada. Más aún si emanciparse significa casarse, tener hijos, cocinarles a ellos y al marido, trabajar por el mínimo y no pagar ayuda doméstica a cargo de sus descansos.

La Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2023 del INEGI documentó que en el país existen 38.1 millones de viviendas, en las que viven 67 millones de mujeres (51.7% del total de la población mexicana). Casi dos mujeres en promedio por vivienda.

La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo 2025 identificó a más de 25 millones de mujeres en la población económicamente activa. De acuerdo con las estadísticas es probable que sean mamás y trabajadoras en alguna etapa de sus vidas.

Esas mujeres, quizás en su vejez se miren en el espejo y sientan que algo les faltó hacer en sus vidas. Quizás reconozcan que lograron darles educación, salud y hogar a sus hijos, que les procuraron estructura para sus propias vidas, ser autónomos y no delinquir. 

Ojalá alguien les diga a las mujeres que cuidan, cocinan y trabajan, que sus cuidados aportan más a la humanidad que cualquier persona que desde el poder público o empresarial malversa el erario, desvirtúa los derechos humanos con sus decisiones o con su indolencia ante el malestar social.

PAT

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