Soul Dread celebra 18 años con festival reggae en Sala Urbana

Roberto Cortez Zárate

Soul Dread celebra 18 años con festival reggae en Sala Urbana

Rockanrolario

Redacción
Marzo 20, 2026

Todo empezó en patios prestados y fiestas improvisadas. El origen de Soul Dread no tiene épica prefabricada: tiene insistencia. “Iniciamos haciendo fiestas en una casa… en algunos lados conseguíamos un patio”, recuerda Israel Orozco, como quien describe algo pequeño que terminó creciendo sin permiso. 

Con el tiempo, esa dinámica derivó en la consolidación de un espacio permanente para el reggae. El establecimiento fincó su sede en Nezahualcóyotl. Actualmente, Soul Dread mantiene actividad constante con presentaciones cada fin de semana, lo que ha permitido sostener una comunidad activa alrededor del género.

El camino no ha sido sencillo. La organización de eventos musicales implica enfrentar obstáculos logísticos, administrativos y de competencia dentro del sector cultural. Orozco lo resume sin rodeos: “Complicado, permisos por aquí, permisos por allá, la logística”, en referencia a los retos que acompañan el crecimiento del proyecto.

A pesar de todo, la escena reggae mantiene una base sólida. Aunque no forma parte del circuito masivo, cuenta con un público constante y una red de colectivos que impulsan su desarrollo. “El reggae siempre ha sido muy subterráneo, pero hay mucha gente detrás que sigue luchando”, explicó.

El proyecto, 18 años después, se traslada a Sala Urbana con un festival que reúne nombres internacionales y locales, pero mantiene la misma lógica: sostener una escena que nunca fue dominante. Aquí, el reggae, no se mide en números, sino en permanencia.  El cartel mezcla generaciones. Figuras consolidadas conviven con nuevas vertientes que empujan el sonido hacia otros territorios.

A las raíces tradicionales se suman nuevas vertientes como el dancehall, el afro y el reggae digital, que han permitido conectar con públicos más jóvenes. Este cruce generacional se refleja en el cartel, que incluye artistas internacionales como Lady G, Jessie Royal y Papa Michigan, junto a propuestas mexicanas como Nognes y Victoria Malawi.

Uno de los elementos centrales del proyecto es su vínculo con Jamaica. A través de colaboraciones y gestión independiente, Soul Dread ha logrado posicionarse dentro de circuitos internacionales. Orozco destacó que este intercambio ha sido clave para visibilizar el trabajo hecho en México y fortalecer la relación cultural entre ambos países.

El acceso para el festival el próximo 18 de abril se encuentra en dos rangos: mil 300 pesos para la entrada general y mil 800 pesos con acceso al after party, este último con aforo limitado a 250 personas. La estructura del evento se extiende más allá del concierto principal, integrando una segunda fase orientada a prolongar la experiencia.

Más allá del cartel, el aniversario plantea una intención clara: sostener la escena. “Seguimos luchando porque el reggae sigue resistiendo”, afirmó Orozco, en una frase que resume el sentido del proyecto y su permanencia en el tiempo. Aunque el espacio cambia de escala, la lógica permanece. El sonido ocupa el lugar, el público se articula, el ritmo sostiene la continuidad.

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