Hasta hace unas horas, la columna de esta semana estaba pensada en función de la partida de Edgar Morin, autor de la teoría de la complejidad y uno de los autores del pensamiento contemporáneo más relevantes. Sin embargo, la mañana de este jueves despertamos con la noticia de la muerte de la pluri facetica artista Marjane Satrapi. Ambos pioneros de un pensamiento que interpelaba las lógicas del mundo contemporáneo y que ponía nombre y forma al lugar de la contradicción, a las desigualdades y también a las oportunidades humanas por mirar a la otredad desde un modo distinto al de la exclusión.
Mi primer acercamiento a la propuesta de Morin fue en mis años universitarios, cuando en la asignatura de Sociología Contemporánea leíamos “La teoría de la complejidad” en la que plantea que la realidad no puede ser comprendida mediante análisis fragmentados o reduccionistas; en cambio, debe ser abordada como un todo interconectado, donde las partes influyen mutuamente y generan propiedades emergentes que no pueden predecirse a partir de los elementos individuales; de ahí que la complejidad, según Morin, no se mide solo por la cantidad de elementos, sino por la calidad de las interacciones entre ellos. Desde esta visión los elementos de las realidades sociales no están aislados sino interconectados, aceptando también a la incertidumbre como parte de forma de organización y reconociendo la coexistencia de las contradicciones.
Esta postura rompe con las visiones estáticas o parcelarias del mundo, de las disciplinas y de lo que muchas veces consideramos verdades. En un mismo sistema cohabitan relaciones que pueden resultar opuestas y a la vez guardan una funcionalidad entre sí. Algo absolutamente acertado para comprender de algún modo los avatares y las divergencias de las sociedades actuales, así como para salir de un pensamiento unicausal que no permitía integrar múltiples formas, recursos y herramientas para dar respuestas complejas a problemas complejos.
Desde esta línea de pensamiento crítico, Morin realizó aportes más que relevantes a la educación. Su ensayo “Con la cabeza bien puesta” da cuenta de ello, al plantear que no deben existir barreras disciplinarias y que lejos de pensar en los saberes únicos había que abrirse a una educación que nos permitiera no sólo resolver problemas sino un entendimiento del mundo desde su diversidad, desde el cambio y también desde la contingencia.
Edgar Morin vivió más de cien años, en los cuales fue sujeto de múltiples y variadas coyunturas. Desde el afrontar la Segunda Guerra Mundial como parte de la resistencia francesa, hasta la emergencia de la IA. Fue de todo ello tanto partícipe como observador atento y sobre todo un maestro en el entendimiento de lo que la vida en plenitud significa “el aceptar su complejidad, sus contradicciones y su misterio, sin intentar controlarlo todo”.
Cuando pienso en Marjane Satrapi, me recuerdo como una persona joven, leyendo Persépolis, encontrando en su historia mi propia historia, riendo y también sufriendo con ella. Su valentía para mostrar mediante el arte sus heridas, me enseñó un camino desde el que podemos hablar con verdad, desde lo que somos, de lo que hemos o nos ha dejado, de lo que nos ha herido y de lo que nos hace daño.
Dicen que la causa de muerte de Marjane fue la tristeza; yo lo encuentro absolutamente probable. Su vida estuvo marcada por el exilio, por la huida de los alcances de un régimen totalitario y por su complicada inserción en el modo de vida occidental. Supo hacer de todo ello un ejercicio de resiliencia y conoció el amor, el amor del bueno en el que habitó, construyó y co-creo. Entiendo que entonces, ante una pérdida como la de un verdadero compañero, se pueda morir de tristeza y me atrevo a decir a morir de amor.
Entre sus últimos actos, desde una bondad honesta, legó su patrimonio a la fundación que instituyó con el objetivo de apoyar a las juventudes que como ella, buscaban encontrar un lugar en el mundo que les permitiera expandirse; en donde pudieran ser… como lo dice en su historieta: “Punk is never dead”. ¡Gracias por el coraje Marjane!
TE RECOMENDAMOS: Levantan a alcaldesa de Tenancingo por una hora
¡La Jornada Estado de México ya está en WhatsApp! Sigue nuestro CANAL y entérate de la información más importante del día.
PAT

/https://wp.lajornada.prod.andes.news/wp-content/uploads/2025/10/VOZ-PROPIA-La-igualdad-de-genero-en-el-corazon-de-la-Nueva-Escuela-Mexicana-Jimena-Valdes-Figueroa.png)

