Brigitta Anguiano, Segunda Parte

Brigitta Anguiano, Segunda Parte

Con Singular Alegría
Brigitta Anguiano, Segunda Parte
Gilda Montaño

Gilda Montaño Humphrey
Enero 12, 2026

Escribí la semana pasada de Brigitta Anguiano. Lo hice, porque ella recién acaba de morir. Murió sin conocer a nadie ya, en su casa de Los Ángeles, California. Me dio una inmensa tristeza, porque toda la obra de Raúl Anguiano, probablemente esté allá. Me regaló alguna vez una carta para el entonces candidato a gobernador, Enrique Peña, solicitando que en el Parque Naucalli, se hiciera un espacio para la obra de su marido: Raúl Anguiano. No le contestaron absolutamente nada.

Cuenta que después de conocerlo y amarlo, regresó a Estados Unidos, por dos años, porque comprendió que, si Raúl estaba casado, ella no tenía nada que hacer en su vida. Pero después, y gracias a que Anguiano se dedicó a tener con ella muchos y espléndidos detalles, decidió tomar sus ahorros y jugársela: se vino a México.

Consiguió trabajo en la galería del Hotel María Isabel. Vivía sola y contaba con algo importante: la absoluta convicción de que, si a Raúl no le importaba que ella hubiera dejado todo por él, a ella tampoco le importaría irse. Pero no fue así.

Cuando él invitó a todos los estudiantes de la escuela de artes plásticas de la Universidad de Guadalajara a su exposición, hubo un acercamiento más próximo y empezó una amistad que nadie sabía en qué iba a terminar, porque ella aún estaba casada y él también. Sin embargo, Brigitta empezó a meditar sobre sus sentimientos durante dos años, ella venía constantemente a todas sus exposiciones. Un día que viajaba de Los Ángeles a México, se le presentó y le dijo ‘ya estoy aquí’. Y eso fue todo lo que pasó; para entonces ya se había divorciado de su marido”.

Así, Raúl también dejó todo por ella. No solo dejó su casa; dejó muchos amigos; una vida de 50 años; sus recortes periodísticos, sus expedientes personales e infinidad de pinturas que en ese momento se volvieron patrimonio único de su exmujer y de sus hijos. Y ni hablar. Así pasaron los años…

La de ellos es una historia de amor. Una historia de lucha diaria en la que, al anochecer, siempre se declaran vencedores. Así que, todos los días, a empezar de nuevo.

Brigitta trabaja como esclava para su marido. Le adivina el pensamiento. Dejó inclusive una carrera de pintura y de artes gráficas. Es quien elabora los carteles y portadas de publicaciones que se hacen sobre su marido. “Tal vez algún día creí que, por estar con Raúl, se me abrirían las puertas…” dice, pero ella misma las cerró.

Brigitta viene de una madre que hablaba también, como ella, seis idiomas. Nació en Lituania, y era católica. Su padre era de Letonia y luterano. Mujer a la que no le interesa la cirugía plástica, que es una gran ganadora; inteligente, bella, llena de talento que no quiere compartir, cuando acompaña a su marido por algunos sitios, para que pinte.

Honesta, con un hogar llevado a la perfección, ha sido, sin lugar a dudas, quien ha sostenido el nombre, la reputación y ha empujado el talento del maestro Anguiano. 

En la sala, el cuadro de Brigitta ocupa un lugar junto al autorretrato de Anguiano. Bella, de pelo largo; así, de ojo claro, como cuando la conoció; con la misma expresión de siempre, está la pintura sin firmar, porque él siente que cuando lo haga se acabará el amor.  “Es el único cuadro que no será firmado jamás”, advierte.

Raúl sabe que estoy con él porque lo quiero. Yo soy como mi padre, de ideas precisas y muy frontal. Lo que tiene que ser, es y yo lucho por eso. Raúl esquiva las cosas y les da la vuelta.

Brigitta Anguiano es la mejor crítica de su marido.

“Es honesta y yo tomo mucho en cuenta su opinión sobre lo que dice. Porque aquí no hay otros intereses”, señala Anguiano. “Le he ayudado en algunos murales, como en el de la PGR y el de la casa de Eulalio Ferrer. Pinto de todo, menos figuras. También hago acuarela” dice ella.                                                                      

gildamh@hotmail.com 

¡La Jornada Estado de México ya está en WhatsApp! Sigue nuestro CANAL y entérate de la información más importante del día.

MPH

UAEM2