El invencible verano de Liliana: La justicia restaurativa que el Estado le negó a las víctimas

La justicia restaurativa que el Estado le negó a las víctimas

El invencible verano de Liliana: La justicia restaurativa que el Estado le negó a las víctimas

El invencible verano de Liliana.

Angélica Ruiz
Abril 19, 2026

“En la madrugada del 16 de julio de 1990, mi hermana menor, Liliana Rivera Garza, se encontraba en su cuarto de estudiante en la calle de Mimosas, en la delegación de Azcapotzalco, cuando fue sorprendida por Ángel Gonzalo Ramos, un exnovio que ella insistía en dejar atrás, pero que se resistía al adiós. Sin invitación ni aviso, saltó la barda de la casa y se introdujo en su habitación. Horas después, a las cinco de la mañana, según el acta de defunción, Liliana murió de asfixia por sofocación”.

No fue la justicia legal lo que animó a escribir este libro: Cristina Rivera Garza

Este es el preámbulo que marca a Cristina Rivera Garza, autora de El invencible verano de Liliana (Penguin Random House, 2021) una desgarradora obra de no ficción donde narra el feminicidio de su hermana menor.

Combinando crónica, testimonio y ensayo, la autora reconstruye la vida de Liliana, una joven estudiante universitaria, para exigir justicia y visibilizar la violencia patriarcal.

Durante 30 años, Cristina Rivera Garza revisó cartas, diarios y archivos de su hermana para darle voz y reconstruir su memoria; pero también, utilizó la literatura como una forma de denuncia activa contra el asesino, quien se dio a la fuga.

Una misión de dignidad: Títulos postmortem

Hoy, a 36 años del fatídico suceso y a cinco de la publicación del libro, la reconocida autora nos retroalimenta con su voz y narra el proceso personal y literario que le significó este hecho.

En días recientes, ofreció la conferencia magistral en la UNAM “Cuando la mano feroz de la impunidad te roza la piel”. En ella, Rivera Garza no solo dio un testimonio crítico y desgarrador de lo que implicó para ella escribir el libro y enfrentarse a la injusticia y a la indolencia de un Estado indiferente.

En México, las cifras de violencia contra las mujeres continúan siendo alarmantes y la impunidad en casos de homicidios dolosos, abuso sexual, desapariciones, secuestros y feminicidios, alcanza el 99%, reveló la escritora.

El caso de Liliana no fue la excepción. Su expediente estuvo perdido por años. “Nunca la espera y la lentitud fue algo tan turbio”, cuenta. “El expediente relacionado con el asesinato de mi hermana era exiguo, minúsculo…. La impunidad se nota primero ahí, en el tamaño nimio de un expediente”, narra.

Con palabras serenas, pero punzantes, sentencia: “A pesar de que un cúmulo de documentos confirman tu vinculación con el Estado: el acta de nacimiento, los certificados de la educación pública, tu número de seguro social, actas de matrimonio, sabes que el Estado no te quiere”.

Y arremete: “Mientras la justicia no se cumpla, la víctima y el victimario se seguirán unidos por el daño. Estamos unidos desde el 16 julio de 1990 hasta hoy y hasta la eternidad por la bisagra del asesinato sin justicia”.

Cuenta que cuando publicó El invencible verano de Liliana, no imaginó que otros y otras se dejarían envolver por el abrazo de Liliana y que lo convertirían en una exigencia propia de justicia.

“No imaginé que, invocándola, haciendo espacio a nuestro alrededor para que se instalara aquí junto con nuestros muertos compartidos, desmantelaríamos una a una todas las piezas de ese muro que es el olvido y el silencio forzado”.

Ese tiempo de búsqueda, de entendimiento y confrontación con la realidad sirvió para que Cristina Rivera y su familia se reconstruyeran, pues esa invocación provocó que la justicia y reivindicación para Liliana llegaran de alguna manera.

“Presente en marchas, obras de teatro, performances, ofrendas, murales, cartas, Liliana y su invencible verano ha llegado tan lejos como los lectores lo han permitido. Todavía dentro de la impunidad, proscrita del Estado, pero bienvenida en la comunidad, el encuentro garantiza una forma de justicia a la que los expertos definen como restaurativa”, advierte la escritora.

“No se trata de la justicia legal que animó las primeras etapas de la escritura del libro, sino de algo diferente y algo más. Es la justicia que nombra el daño y nos aproxima a la verdad. Los crímenes violentos y la impunidad que la perpetua alteran para siempre las vidas de los deudos”.

Estas palabras dejan en la memoria colectiva no luces de esperanza, sino de humanidad, en un país donde las víctimas y victimarias no se desprenderán mutuamente si no existe la justica del Estado.

La comunidad como refugio

“Liliana merece seguir amando como ella quería en absoluta libertad y con una autonomía radical” asevera Cristina Rivera Garza. Y con este férreo deseo compartió la misión que la ocupa hoy día:

“Fíjense que gracias al consejo de la periodista Daniela Rea, acudimos a la UAM, a la Universidad Autónoma Metropolitana, en el campus Azcapotzalco, para requerir que la institución otorgue el grado de licenciatura postmortem a Liliana.

Este mismo proceso, Rivera Garza lo está solicitando para otras dos estudiantes víctimas de feminicidio que forman parte del mural “Las mariposas”, diseñado por la artista Rocío Martínez y que se encuentra en el corazón mismo del campo.

“El nombre de las otras dos estudiantes es Edna Reyes Gutiérrez y Carmen Karen García Alemán, que estaban inscritas en las carreras de arquitectura, sociología e ingeniería, respectivamente, antes de que sus vidas nos fueran arrebatadas con tanta violencia y con la consecuente impunidad”.

El trámite se encuentra ahora mismo en el Colegio Académico, órgano de gobierno de todas las unidades de la UNAM.

“Ojalá que pronto, tal vez en una ocasión parecida a esta, pueda compartirles que Liliana, a pesar de la voluntad del feminicida, a pesar del silenciamiento patriarcal del Estado, a pesar de la indiferencia civil, a pesar de la complicidad de familiares y amigos del perpetrador, se ha convertido por fin en lo que iba a ser: un arquitecto”.

Cristina Rivera Garza (Matamoros, 1964) es una destacada escritora, historiadora y académica mexicana, reconocida internacionalmente por su narrativa que mezcla ficción, crítica y docencia. Por El invencible verano de Liliana fue galardonada con el Premio Pulitzer 2024.

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