Emilio Uranga regresa entre la memoria y la urgencia del presente

Emilio Uranga regresa entre la memoria y la urgencia del presente. Foto: Especial

Emilio Uranga regresa entre la memoria y la urgencia del presente

La razón pendular no solo reconstruye la obra de un pensador, sino también la de una época que hoy se mira con nostalgia: José Manuel Cuéllar.

Angélica Ruiz
Marzo 1, 2026

En la Ciudad de México de finales de los años cuarenta, cuando la posguerra aún resonaba en la conciencia colectiva y el país ensayaba su modernidad, un puñado de jóvenes decidió pensar a contracorriente. Se hacían llamar Grupo Hiperión, el cual proclamaba -entre cafés y discusiones interminables, una filosofía radical basada en el existencialismo mexicano. 

En el centro de ese vendaval intelectual se encontraba Emilio Uranga, figura inquieta, irónica y profundamente crítica, cuya obra regresa hoy a la conversación pública gracias a la persistencia de José Manuel Cuéllar Moreno en La razón pendular de Emilio Uranga (Herder), la secuela de Herir en lo sensible del mismo autor. 

La razón pendular de Emilio Uranga

Durante una década, Cuéllar Moreno se sumergió en archivos dispersos, hemerotecas olvidadas y textos que el propio Uranga nunca se preocupó por reunir y que ahora el joven escritor los redescubre cual Caja de Pandora. 

“Me gustó mucho la metáfora de abrir una caja de Pandora porque así se sintió”, confiesa José Manuel en entrevista con este medio. “No sabía que me iba a encontrar con un bosque tan tupido de bibliografía”. 

El resultado de esa exploración es La razón pendular, un libro que no solo reconstruye la obra de un pensador, sino también una época entera: el México de Miguel Alemán, del cine de oro y de una efervescencia cultural que hoy se mira con nostalgia.

Lejos de ser un ejercicio meramente académico, el volumen propone una recuperación crítica. Uranga, explica el autor, no puede entenderse sin el impulso colectivo del existencialismo mexicano, una corriente que desbordó las aulas y tomó por asalto la vida pública. 

Los integrantes del Grupo Hiperión “no se limitaron a impartir clases”, señala Cuéllar. “Se apoderaron de los cafés, de la prensa, de la radio. Querían interpelar directamente al ciudadano”.

“El ser humano es una libre hebra”

La radicalidad de aquel movimiento no residía en una doctrina cerrada, sino en su rechazo a toda forma de dogmatismo. Muchos de sus conceptos provocaron polémicas con figuras como José Vasconcelos, José Revueltas y José Gaos. 

Para Uranga y sus contemporáneos el mexicano no era una esencia fija, sino una construcción en permanente decisión. 

“El ser humano es una libre hebra”, afirma Cuéllar, retomando el núcleo de ese pensamiento. “Tenemos la responsabilidad de forzar nuestra propia identidad”. La palabra responsabilidad, insiste, era central en ese horizonte filosófico.

Sin embargo, el paso del tiempo ha vuelto paradójicas muchas de aquellas discusiones. La crítica al nacionalismo oficial, al presidencialismo y a la institucionalización de la Revolución mexicana encuentra ecos inquietantes en el presente. 

“Miramos con tristeza cómo se repiten viejos vicios”, reconoce el autor. En ese sentido, La razón pendular no solo mira hacia atrás: funciona como espejo incómodo para el México contemporáneo.

La conversación con el autor nos lleva a la inevitable crítica del pensamiento actual. Frente a un escenario donde antiguas banderas ideológicas parecen haberse diluido en prácticas conocidas, Cuéllar apuesta por la recuperación de una tradición intelectual que no ha perdido vigencia. “Tenemos que desempolvar a nuestros maestros”, dice, “y empuñar sus armas teóricas”.

El libro, además, busca ampliar su alcance más allá del ámbito especializado. Concebido como una puerta de entrada, aspira a que nuevos lectores se acerquen a la filosofía sin temor. 

Así, entre la memoria y la urgencia del presente, Emilio Uranga regresa. No como figura de museo, sino como una voz que incomoda, que cuestiona y exige. En esa oscilación —pendular, como sugiere el título— se juega quizá una posibilidad: la de repensar, una vez más, lo que somos.

Busca reactivar la conversación filosófica

En tiempos donde la lectura compite con la inmediatez digital, el autor la reivindica como un acto de resistencia. “Lo pensé como una iniciación, para que cualquiera lo pueda abrir, entender y disfrutar”, explica Cuéllar

La razón pendular de Emilio Uranga se presentó este sábado 28 de febrero a las 3:00 pm en el Palacio de Minería, en el salón El Caballito, como parte de la difusión de una obra que busca reactivar la conversación filosófica y devolver a Uranga al centro de la discusión pública mexicana.

“Debemos continuar la conversación en espacios públicos, devolver a la filosofía su vocación de calle. La presentación del libro en el Palacio de Minería no es un gesto menor, sino una extensión natural de ese impulso”, concluye José Manuel Cuéllar.

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