La encefalopatía traumática crónica (ETC) afectó al menos a uno de cada cuatro exjugadores de la NFL que murieron entre 2016 y 2021 de acuerdo con una investigación publicada en la revista científica “British Medical Journal” y dirigida por Daniel Daneshvar, médico e investigador del Hospital General de Massachusetts Brigham y de la Facultad de Medicina de Harvard.
Encefalopatía traumática crónica: la enfermedad que pueden padecer los jugadores de la NFL
Los investigadores identificaron a mil 712 exjugadores de la NFL fallecidos entre 2008 y 2021. De ellos, 338 habían donado sus cerebros para estudios neuropatológicos y 315, equivalente a 93.2 por ciento, presentaron evidencia de encefalopatía traumática crónica.
Para el periodo 2016-2021, considerado especialmente relevante por la mayor frecuencia de donaciones, fueron identificados 878 fallecidos y se examinaron 235 cerebros. El hallazgo permitió establecer el mínimo de 24.5 por ciento de prevalencia en ese grupo.
La investigación también encontró que 104 de los donantes presentaban ETC en etapa IV, la fase más avanzada contemplada en la clasificación utilizada. Además, 202 tenían un diagnóstico clínico de demencia.
Sin embargo, los investigadores advierten que los resultados no permiten determinar cuántos jugadores vivos tienen actualmente la enfermedad, ya que la ETC solo puede confirmarse mediante el análisis del tejido cerebral después de la muerte.
¿Qué es la encefalopatía traumática crónica?
Es una enfermedad neurodegenerativa relacionada con la exposición repetida a golpes, impactos o movimientos bruscos de la cabeza, aunque no todos estos episodios producen una conmoción cerebral evidente, también pueden existir choques subconmocionales que no generan síntomas inmediatos.
La acumulación de estos impactos puede provocar cambios progresivos en el cerebro. Entre las alteraciones asociadas se encuentran problemas de memoria y pensamiento, cambios en el estado de ánimo, modificaciones de la personalidad, impulsividad y dificultades de coordinación.
¿Por qué los jugadores de fútbol americano tienen mayor riesgo?
El principal factor asociado con la ETC es la exposición acumulada a impactos en la cabeza. En el fútbol americano, los jugadores reciben golpes durante bloqueos, tacleadas, choques entre jugadores y otras acciones propias del deporte.
Daneshvar ha señalado que una parte importante de esa exposición ocurre incluso antes de llegar a la NFL. Los jugadores pueden acumular golpes durante su paso por categorías juveniles, preparatoria y universidad, además de los recibidos durante sus años como profesionales.
Esto significa que el riesgo no depende únicamente de haber sufrido una conmoción cerebral diagnosticada. Los choques repetidos que individualmente parecen menores también pueden contribuir a la carga acumulativa sobre el cerebro.
¿Qué está haciendo la NFL para prevenirla?
El conocimiento sobre la encefalopatía traumática crónica ha provocado modificaciones en las reglas, protocolos médicos, prácticas de entrenamiento y equipamiento.
Uno de los cambios más importantes llegó en 2018, cuando se estableció como falta que un jugador bajara la cabeza para iniciar un contacto con el casco contra un rival. La infracción puede representar una penalización de 15 yardas y bajo determinadas circunstancias, expulsión.
Ese mismo año se modificó el kickoff después de que el análisis de la liga mostrara que representaba 6 por ciento de las jugadas, pero concentraba 12 por ciento de las conmociones registradas entre 2015 y 2017. Los cambios buscaron disminuir la velocidad y los choques de alta intensidad.
En 2020, la NFL amplió la protección para jugadores considerados indefensos y reforzó las restricciones contra técnicas que implicaran utilizar el casco durante bloqueos y jugadas en la línea. En 2023, además, amplió la prohibición del uso indebido del casco para incluir golpes deliberados o la máscara facial contra la cabeza o el cuello de un rival.
En 2024, la liga introdujo el llamado Dynamic Kickoff, que redujo el espacio y la velocidad de los jugadores durante la patada inicial. Ese año también prohibió el swivel hip-drop tackle, una técnica relacionada principalmente con lesiones en las extremidades inferiores.
Cascos y protocolos médicos también han cambiado
La NFL y la NFL Players Association han impulsado nuevos estándares para los cascos y restricciones para modelos con menor desempeño en pruebas de seguridad. La propia liga advierte que ningún de estos puede eliminar completamente el riesgo de lesiones cerebrales o cervicales.
El protocolo formal NFL-NFLPA fue adoptado en 2013 y posteriormente incorporó medidas como observadores médicos, revisión de video y criterios más estrictos para impedir el regreso de un jugador al campo. Después de la lesión del jugador Tua Tagovailoa en 2022, se añadió la ataxia (alteración del equilibrio, estabilidad o coordinación) como síntoma que obliga a retirar al jugador del partido.
La liga también ha incorporado tecnologías para medir impactos y ha extendido el uso de dispositivos como el Guardian Cap, una protección adicional colocada sobre el casco. En la pretemporada de 2024, la NFL reportó una reducción cercana a 50 por ciento en las conmociones entre jugadores que utilizaron el Guardian Cap durante sesiones en las que su uso era obligatorio.
Ante estos cambios la NFL reconoce la importancia de las nuevas investigaciones sobre la encefalopatía traumática crónica, ya que permite seguir discutiendo sobre la seguridad y salud de los deportistas.
Por: Ana Karen Jiménez Navarrete
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SPM

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