​El santuario oculto de Juluapan: Entre gigantes de piedra

Cómo llegar a Juluapan, el impresionante cañón de piedra en el sur del Edomex. Fotos e información Emilio Varela

​El santuario oculto de Juluapan: Entre gigantes de piedra

Cómo llegar a Juluapan, el impresionante cañón de piedra en el sur del Edomex. Fotos e información Emilio Varela

Redacción
Julio 4, 2026

​A veces pensamos que para ver las grandes maravillas de la naturaleza hay que viajar miles de kilómetros, pero el sur del Estado de México resguarda sus propios secretos.

Un recorrido sensorial por el cañón

Justo ahora, con la llegada de la temporada de lluvias, el paisaje se transforma por completo, abriendo la oportunidad perfecta para emprender una verdadera travesía mochilera de fin de semana.

Aunque por las tardes las nubes avisen tormenta, el ambiente en Tejupilco es deliciosamente cálido, ideal para empacar ligero y salir a explorar el camino que serpentea hacia Juluapan.​La aventura te exige conectar con el entorno desde el primer momento.

​El santuario oculto de Juluapan: Entre gigantes de piedra

El gran punto de encuentro y el aviso de que vas por buen camino es el Río Jajalpa. En esta época del año, el río es pura vida: familias enteras jugando, compas refrescándose y niños nadando en las zonas tranquilas para ganarle al calor del sur.

​El santuario oculto de Juluapan: Entre gigantes de piedra

Sin embargo, para los que buscan la verdadera joya geológica, el truco está en seguir el cauce del agua hacia el lado izquierdo.​Conforme avanzas, el cañón empieza a cerrarse y el aire se inunda con el aroma dulzón y fresco del anís silvestre que crece en las orillas. Es el momento perfecto para quitarse las botas.

​El santuario oculto de Juluapan: Entre gigantes de piedra

El imponente templo de prismas basálticos

​El santuario oculto de Juluapan: Entre gigantes de piedra

Caminar con los pies descalzos por las zonas bajas no solo te conecta con la tierra, sino que te regala sorpresas: si te quedas quieto, los pequeños pececitos del río se acercan a darte una exfoliación natural en las piernas, mientras que entre las rocas húmedas se asoman los esquivos cangrejitos de agua dulce que habitan el lugar.

​De pronto, la vegetación baja da paso a un escenario monumental que te corta la respiración. No estás ante una simple pared de roca; es un pasadizo gigante de columnas geométricas oscuras que se elevan de forma imponente, abrazando el cauce del río y extendiéndose a lo largo del camino. La escala es sobrecogedora: los muros de prismas basálticos —formados hace millones de años cuando la lava volcánica se enfrió lentamente al contacto con el agua— son tan altos y largos que empequeñecen por completo la silueta humana, creando la sensación de estar entrando a un templo natural escondido.

Continúa leyendo:

Sigue nuestro CANAL de WHATSAPPy entérate de la información más importante del día con La Jornada Estado de México.

PAT

UAEM2
Banner Entretenimiento