Un vago temblor de estrella. Trayectoria de una artista transcultural

Un vago temblor de estrella. Trayectoria de una artista transcultural. Foto: Especial

Un vago temblor de estrella. Trayectoria de una artista transcultural

Un vago temblor de estrella rescata la memoria de la diversidad sexual, el cabaret y la resistencia cultural en la Zona Rosa de décadas atrás en el entonces Distrito Federal.

Alejandro Baillet
Junio 28, 2026

Hay personas cuya vida termina convirtiéndose en un testimonio de una época. Terry Holiday pertenece a esa categoría. Figura fundamental del movimiento trans mexicano, artista visual, actriz, cabaretera y una de las voces más representativas de la diversidad sexual en México, hoy comparte su historia en Un vago temblor de estrella. Trayectoria de una artista transcultural, libro escrito junto con el investigador francés Antoine Rodríguez.

La obra es mucho más que una autobiografía. Es una reconstrucción de la memoria de varias generaciones de personas trans y de la comunidad LGBTQ+ mexicana; un recorrido por el entonces Distrito Federal de los años sesenta, setenta y ochenta; una crónica de la legendaria Zona Rosa; y un retrato de los escenarios nocturnos donde el arte, la identidad y la resistencia encontraron un espacio para existir.

A través de recuerdos personales, fotografías, ilustraciones, documentos y testimonios, Terry Holiday narra una vida marcada por la creatividad, la lucha y la búsqueda constante de libertad.

En entrevista, la artista reflexiona sobre el libro, la importancia de rescatar la memoria y los cambios que ha vivido la comunidad LGBTQ+ durante más de medio siglo.

Un libro que va más allá de la autobiografía

Para Terry Holiday, uno de los principales objetivos de la obra es evitar que una parte importante de la historia cultural mexicana quede en el olvido.

“Hay quienes ven el libro como una historia de sacrificio o sufrimiento, pero no hay que verlo solamente así”, explica.

“En realidad es una manifestación de la resiliencia. Durante toda la vida hemos luchado por salir adelante, por ser personas dignas de respeto y admiración. Son situaciones que una tiene que atravesar. Lo importante es entender que no solamente éramos seres humanos valiosos, sino también maravillosos”, respondió.

La publicación reconstruye más de cinco décadas de experiencias. Desde la infancia de Terry en una familia donde convivían tradiciones militares y sensibilidades artísticas, hasta su llegada a los escenarios de cabaret que marcaron una época en la vida nocturna mexicana.

“Yo tengo la fortuna de haber vivido ya 70 años. Setenta años de trabajar, de disfrutar, de aprender y de experimentar momentos extraordinarios. Hubo grandes alegrías, pero también grandes esfuerzos porque existió una época en la que la sociedad no veía con buenos ojos nuestro trabajo ni nuestra manera de vivir. Tuvimos que demostrar con hechos quiénes éramos”, recuerda.

Convertirse en símbolo sin proponérselo

Con el paso de los años,Terry Holiday, se transformó en una figura de referencia para nuevas generaciones de artistas y activistas.

Sin embargo, asegura que nunca buscó convertirse en un símbolo.

“Eso lo ha decidido la gente, no yo”, comenta entre sonrisas.

“Nunca tuve la menor intención de convertirme en un símbolo. Pero no solamente lo disfruto, sino que trato de que sea algo positivo. Si mi experiencia puede servirle a alguien, entonces ha valido la pena”.

La artista reconoce que durante décadas enfrentó desafíos que hoy parecen difíciles de imaginar para las generaciones más jóvenes.

“Sabía desde muy temprano que mi vida iba a ser complicada. Cuando las cosas no salen como esperas, entiendes que no puedes dar nada por hecho. Tienes que buscar la manera de salir adelante y seguir caminando”,mencionó.

Las lágrimas de la memoria en un texto obligado

Escribir una autobiografía implica regresar a momentos felices, pero también a heridas que el tiempo no siempre logra cerrar.

Al preguntarle si durante la escritura del libro hubo recuerdos que la hicieron llorar, Terry responde sin dudar.

“Hubo muchos momentos. Pero son los retos de la vida. Claro que hubo lágrimas. Sin embargo, no creo que deban verse como símbolos de tristeza”, admite.

Para ella, incluso los momentos más dolorosos pueden transformarse en aprendizaje.

“Se vale derramar una o muchas lágrimas, pero siempre y cuando sirvan para regar la autoestima, para que florezca tu personalidad. Hay que preguntarse qué salió mal y qué puedes hacer para resolverlo. Lo importante es buscar soluciones y no quedarse estancada”.

Esa filosofía atraviesa todo el libro. Aunque aborda episodios complejos como la discriminación, las redadas policiales, la violencia institucional, el trabajo sexual, las adicciones o la epidemia del VIH/sida, el relato nunca pierde el sentido del humor ni la celebración de la vida.

Una lucha que no comenzó ayer,  pero le falta mucho

Uno de los temas más relevantes de la conversación es el avance de los derechos de la comunidad LGBTQ+ en México.

Para Terry, los cambios son evidentes.

“Hemos dado pasos gigantes. Todo el trabajo que se hizo durante los últimos cincuenta años ha dado frutos. Ahora la tarea es disfrutar esos logros, aprovecharlos y no permitir retrocesos”, afirma.

Sin embargo, considera que existe un riesgo: olvidar la historia.

“Hay personas que creen que esta lucha empezó ayer o que comenzó con las redes sociales. No es así. Esta lucha lleva décadas (…) Nosotras no teníamos internet, ni plataformas digitales, ni redes sociales. Tuvimos que poner el cuerpo, la cara y salir adelante. Lo que se consiguió fue resultado de mucho trabajo y mucho sacrificio”, afirmó.

Por eso considera que Un vago temblor de estrella puede servir como puente entre generaciones.

“No queremos que todo ese esfuerzo haya sido en vano. Lo importante es que las nuevas generaciones conozcan la historia y aprovechen lo que ya se ha logrado”.

La Zona Rosa de la libertad y la vida nocturna

Uno de los personajes centrales del libro es la antigua Zona Rosa de la Ciudad de México.

Mucho antes de convertirse en el espacio comercial y turístico que hoy conocen las nuevas generaciones, aquel barrio fue un punto de encuentro para artistas, intelectuales, estudiantes, bohemios y miembros de la diversidad sexual.

“Fue el lugar donde crecimos. Estamos hablando de una época de ruptura y contracultura. Ahí aprendimos que teníamos derecho al libre desarrollo de nuestra personalidad, a una libre expresión artística y a una manera distinta de vivir”, recuerda Terry.

La artista describe aquellos años como un momento histórico irrepetible.

“Fue una etapa crucial y definitiva para muchas personas”.

Sin embargo, reconoce que aquella Zona Rosa ya desapareció.

“Hay cosas que no se pueden recuperar. Ese momento ya pasó. Las galerías de arte desaparecieron, cambió completamente el entorno. Ahora es otra cosa”.

Lejos de la nostalgia amarga, Terry prefiere conservar el recuerdo.

“Lo hermoso permanece en la memoria. Lo guardaremos en el corazón”.

El momento adecuado para contar la historia

Algunas personas le han preguntado si no era demasiado pronto para publicar un libro sobre su vida.

La respuesta de Terry es clara.

“Se hizo exactamente cuando tenía que hacerse”.

Recuerda que la investigación y escritura tomaron más de dos años, y que mientras reconstruía el pasado, su presente seguía creciendo.

“Desde que comenzamos el proyecto han pasado muchísimas cosas. He tenido exposiciones en Madrid, viajes a Inglaterra y Holanda, nuevos proyectos y nuevas experiencias”.

Lo más gratificante, asegura, no ha sido únicamente el reconocimiento artístico.

“También me ha dado mucha satisfacción que la gente valore mi personalidad, que se acerque con cariño y respeto”.

Un archivo vivo de la memoria trans

Más allá de la experiencia individual de Terry Holiday,  el libro funciona como un documento histórico.

Las fotografías, vestuarios, documentos y anécdotas que aparecen en sus páginas construyen un archivo vivo sobre la historia de la diversidad sexual en México.

“Es un rescate de la memoria”, explica.

“Muchas veces vivimos pensando que las cosas simplemente ocurren y ya. Pero cuando recuperas esos momentos descubres enseñanzas valiosas que pueden servir para el presente”.

La artista insiste en que el libro no está dirigido únicamente a personas de la comunidad LGBTQ+.

“Es una historia de vida. Habla de experiencias humanas que cualquiera puede comprender”.

Por ello invita a los lectores a acercarse a la obra sin prejuicios.

“Lean el libro, disfruten y recuerden estas historias con imaginación. Todo lo que aparece ahí ocurrió. Son recuerdos, experiencias, fotografías y momentos que forman parte de una vida”.

Un vago temblor de estrella es el testimonio de una artista que convirtió la adversidad en creación; de una generación que luchó por existir cuando hacerlo implicaba riesgos cotidianos; y de una memoria colectiva que se niega a desaparecer.

Porque, como demuestra Terry Holiday, a lo largo de sus páginas y de su propia trayectoria, recordar también es una forma de resistencia.

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