Factores económicos y secuelas de la pandemia profundizan caída de matrícula escolar en Edomex: SECTI

Este reconocimiento es relevante, ante los registros del Formato 911 de la Secretaría de Educación Pública (SEP)

Factores económicos y secuelas de la pandemia profundizan caída de matrícula escolar en Edomex: SECTI

Este reconocimiento es relevante, ante los registros del Formato 911 de la Secretaría de Educación Pública (SEP) .

Gerardo Carmona
Agosto 27, 2026

La reducción de la matrícula en las escuelas públicas de educación básica del Estado de México no obedece únicamente a la caída de la natalidad. Factores económicos, las secuelas que dejó la pandemia, problemas de salud y decisiones familiares que mantienen a menores fuera de las aulas también han incidido en esta caída, reconoció Rita Yáñez Garnica, subsecretaria de Educación Básica de la entidad.

Las secuelas que dejó la pandemia, problemas de salud y decisiones familiares que mantienen a menores fuera de las aula

En entrevista con La Jornada Estado de México, la funcionaria de la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación estatal (SECTI) admitió que después de la pandemia hubo alumnos que tuvieron que incorporarse a actividades laborales para contribuir al sostenimiento de sus familias y otros que dejaron de asistir por motivos de salud, mientras algunos padres optaron por mantenerlos en casa mientras trabajan o dejarlos bajo el cuidado de terceros que no siempre los llevan a la escuela. “La cuestión económica es vital para una familia y determina si continúa o no el hijo en la escuela”, señaló.

Este reconocimiento es relevante, ante los registros del Formato 911 de la Secretaría de Educación Pública (SEP) que muestran que entre los ciclos 2022-2023 y 2024-2025 la matrícula pública de preescolar, primaria y secundaria del Estado de México pasó de dos millones 744 mil 055 a dos millones 563 mil 805 estudiantes, es decir, 180 mil 250 alumnos menos, una reducción de 6.57% en sólo dos ciclos escolares.

La pérdida de matrícula fue superior a la contracción demográfica registrada en el mismo periodo. Un cruce de esos registros con las proyecciones municipales del Consejo Nacional de Población (Conapo) mostró que la población infantil disminuyó alrededor de 2.7%, por lo que la matrícula pública cayó a una velocidad de más del doble.

Al respecto, Yáñez Garnica sostuvo que la disminución de nacimientos es uno de los principales componentes. “Ha disminuido la natalidad y se van incrementando los datos estadísticos sobre adultos y adultos mayores”, dijo, sin embargo, posteriormente reconoció la existencia de otros elementos que han apartado a menores de las escuelas.

Uno de ellos se concentra en preescolar. Pese a que este nivel forma parte de la educación obligatoria, explicó, existen padres que deciden no inscribir a sus hijos desde los tres años y esperar hasta tercero de preescolar porque consideran que todavía son pequeños. “Se nos escapan dos años de atención a la educación de los niños”, señaló. En primaria y secundaria, aseguró, la atención alcanza por lo menos 94%.

La subsecretaria sostuvo también que las decisiones familiares pueden incluir el traslado entre escuelas públicas y particulares, determinado principalmente por la capacidad económica de los hogares. Sin embargo, dijo que también han observado familias que ya no pueden pagar educación privada y regresan a planteles públicos.

Hay municipios con más niños, pero menos alumnos

El comportamiento municipal pone límites a una explicación basada exclusivamente en la natalidad. De los 125 municipios mexiquenses, 120 perdieron matrícula pública de educación básica entre 2022-2023 y 2024-2025. Ecatepec encabezó la reducción con 20 mil 876 estudiantes menos; Toluca perdió 11 mil 478; Chimalhuacán, 10 mil 756; Naucalpan, nueve mil 095, y Tlalnepantla, siete mil 786.
En 14 municipios, además, las proyecciones demográficas muestran que aumentó la población infantil mientras disminuyeron los alumnos de las escuelas públicas.
Cuestionada específicamente sobre casos como Tecámac, Huehuetoca, Zumpango y Cuautitlán, Yáñez Garnica atribuyó la diferencia a las condiciones familiares posteriores a la emergencia sanitaria.
En Tecámac, por ejemplo, la matrícula pública cayó cinco mil 399 alumnos, 6.48%, mientras la población infantil aumentó. En Zumpango se perdieron dos mil 744 estudiantes y en Cuautitlán dos mil 577.
“Después de la pandemia tuvimos muchas adversidades en cuestión educativa”, expresó, entre ellas, dijo, la incorporación de menores al trabajo, problemas de salud y familias que prefieren mantenerlos en casa por razones de seguridad. Para contener el abandono escolar, afirmó, los directivos y docentes han recibido la instrucción de informar directamente a las familias sobre los programas de becas y apoyarlas para realizar los trámites.
La autoridad educativa reconoce también una disminución en la demanda anticipada de espacios escolares. Durante la entrevista, Yáñez Garnica señaló que para 2026-2027 se registraron 293 mil 487 solicitudes; sin embargo, esa cifra no coincide con información difundida previamente por la propia Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación, que reportó 393 mil 903 registros en el SAID, frente a 445 mil 235 del ciclo anterior. Aun tomando esta última cifra, la demanda disminuyó 51 mil 332 solicitudes en un año, 11.5%.

Prevén que comiencen a cerrar grupos

La disminución sostenida de alumnos ya empieza a modificar la planeación del sistema educativo. Entre 2022-2023 y 2024-2025 desaparecieron de las aulas públicas 180 mil 250 estudiantes; sin embargo, el número de escuelas pasó de 15 mil 965 a 16 mil 026, 61 más, mientras la plantilla docente permaneció prácticamente sin cambios: de 119 mil 739 a 119 mil 707 maestros.

Yáñez Garnica explicó que la apertura de nuevos espacios responde a la necesidad de acercar servicios educativos a comunidades que los requieren y que esto no significa necesariamente construir planteles con infraestructura completa. Pueden habilitarse aulas, sanitarios y espacios básicos en localidades donde surge nueva demanda, indicó.

La Secretaría no contempla por ahora cerrar escuelas a causa de la reducción de estudiantes, pero la subsecretaria reconoció que sí podrían comenzar a desaparecer grupos conforme continúe la tendencia demográfica.

“No, ahorita no”, respondió a la pregunta de si ya había cerrado algún plantel en la entidad por falta de alumnos. Sin embargo, agregó: “Probablemente con esta curva poblacional sí irá paulatinamente cerrándose algunos grupos”, después de revisar el comportamiento de cada nivel educativo.

El fenómeno ya presenta contrastes importantes. Toluca perdió 11 mil 478 alumnos en dos ciclos, pero registró ocho escuelas y 48 maestros más; Nezahualcóyotl tuvo seis mil 143 estudiantes menos, mientras sumó 23 planteles y 61 docentes; Zumpango perdió dos mil 744 alumnos y aumentó tres escuelas y 72 profesores.

La disminución de matrícula no implica necesariamente que sobren planteles o docentes, pues la distribución de la población y la creación de nuevos desarrollos habitacionales generan necesidades distintas en cada territorio. Pero obliga a revisar la distribución de grupos, plazas e infraestructura ante una población escolar que se está reduciendo.

Para Yáñez Garnica, tener grupos más pequeños deberá traducirse en mejores condiciones de atención académica.

La nueva realidad educativa del Estado de México, sin embargo, plantea una pregunta que la caída de nacimientos no resuelve por sí sola: ¿Por qué las escuelas públicas han perdido 6.57% de sus alumnos cuando la población infantil disminuyó en la entidad menos de 3%?, y ¿qué ocurrió con la parte de esa matrícula que la transición demográfica no alcanza a explicar?

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