Daniel Montes de Oca Escalante, conocido cariñosamente como Gigio, es un referente del fútbol mexicano que hoy busca devolver a su comunidad lo que el deporte le dio.
Con 45 años de arraigo en Atizapán, propone a los vecinos organizarse y apoyar decididamente al deporte para rescatarlo de la mediocridad e impulsar el talento de los jóvenes.
Tras una de las carreras más exitosas en el fútbol profesional, Daniel Montes de Oca ha debido encabezar una escuela infantil de soccer en Atizapán
“Veo con tristeza que los pocos espacios deportivos son desaprovechados por niños y jóvenes, cuando deberían ser alternativas para alejarlos de las drogas, la delincuencia o la vagancia”, expresó.
Por ello decidió encabezar la Escuela de Fútbol del Atlante en Atizapán, próxima a abrir sus puertas en la Unidad Deportiva Ana Gabriela Guevara, en Hogares de Atizapán.
El proyecto busca formar a nuevas generaciones en un ambiente profesional, inculcando disciplina, trabajo en equipo y pasión por el balompié.
La historia de un futbolista
Nació el 3 de enero de 1951 en la colonia Doctores de la Ciudad de México. Creció en una familia humilde, siendo el quinto de nueve hermanos, en un entorno donde las carencias materiales que se compensaban con la unión familiar y la fuerza de los sueños.
Desde los cinco años descubrió su pasión por el fútbol, jugando en las calles y vecindades de su barrio, donde la pelota se convirtió en su mejor compañera y en el motor de una vida marcada por la disciplina y el esfuerzo.
A los quince años ya formaba parte de la Selección Nacional juvenil, un logro que lo llenó de orgullo y que fue el inicio de una carrera que lo llevaría a convertirse en uno de los laterales más recordados del fútbol mexicano.
Su talento lo llevó al equipo juvenil del Atlante y, en menos de un año, ya estaba en el primer equipo de los Potros de Hierro.
Debutó el 19 de abril de 1970 en un partido contra el América y rápidamente se ganó la titularidad en la banda derecha.
Hacer historia en el futbol
Su estilo veloz, técnico y disciplinado lo convirtió en pieza clave, y pronto vestiría la camiseta de la Selección Nacional en más de 60 ocasiones.
El Gigio jugó en dos de los equipos más emblemáticos de su época: el Atlante y los Leones Negros de la Universidad de Guadalajara. Con los Leones Negros disputó dos finales de liga consecutivas en 1977 y 1978, enfrentando a poderosos rivales como América y Pumas.
Su calidad lo llevó a ser considerado por cronistas como “un moderno carrilero adelantado a su época”.
En 1975, su traspaso a los Leones Negros por 450 mil pesos fue histórico, pues con ese dinero Atlante pudo cubrir toda su nómina anual.
Años después regresó al Atlante, ya bajo la administración del IMSS, con un contrato de 1.2 millones de pesos, lo que le permitió construir una casa en Chiluca.
Con el Atlante-IMSS vivió una etapa dorada, disputando la final de 1982 contra Tigres en el Estadio Azteca.
Gigio siempre destacó por su disciplina férrea. “Siempre entrenar a 100, porque sin disciplina no hay nada”, solía decir.
Agradecer al deporte
“El fútbol me dio todo, pero siempre con disciplina y sacrificio”, afirma y agrega que le etá muy agradecido al deporte..
En 1981 se mudó con su esposa Gilda y sus cuatro hijos, (Fabiola, Damel, Aranzazu y Felipe) al Club Residencial Chiluca, siendo uno de los primeros colonos del fraccionamiento.
Allí abrió el restaurante-bar “Dany’s”, recordado por sus torneos de dominó y ambiente bohemio. Más tarde se trasladó a Las Alamedas, donde vive desde hace más de una década y desde donde expresa su preocupación por el abandono de los espacios deportivos en Atizapán.
Aunque se retiró en 1985 con la camiseta del Atlante, Gigio sigue siendo un referente del fútbol mexicano. Su carrera de 15 años en el máximo nivel le dio fama, dinero y reconocimiento, pero lo que más valora es haber alcanzado sus metas gracias al trabajo constante y al apoyo de su familia.
Crítico del presente del balompié nacional, lamenta que hoy faltan laterales derechos de calidad y que el amor a la camiseta se haya perdido.
Para él, el fútbol mexicano no ha alcanzado el nivel mundial que merece, pues persisten intereses económicos que crean “estrellitas desechables”.
Daniel Montes de Oca Escalante es mucho más que un exfutbolista: es un hombre que supo transformar la adversidad en motivación, que vivió con pasión y disciplina, y que hoy busca devolver a su comunidad lo que el deporte le dio.
Su vida, es la historia de un niño que soñó con ser futbolista y lo logró, un profesional que nunca olvidó sus raíces y un vecino comprometido con el futuro de la juventud.
Continúa leyendo:
- Edomex emite convocatoria para Apoyo al Desempleo para el Bienestar 2026. Aquí los detalles
- Entrega de tarjetas de las pensiones Adultos Mayores y Mujeres Bienestar arranca la próxima semana
- Apoyo al Desempleo para el Bienestar contempla entrega de 17 mil apoyos
- Mujeres con Bienestar Edomex 2026: ¿Ya recibiste tu TARJETA y aún no cae el PAGO? Te decimos la razón
- ¡Es oficial! Nuevo registro para Mujeres con Bienestar de 18 a 64 años en Edomex este junio 2026; requisitos
Sigue nuestro CANAL de WHATSAPPy entérate de la información más importante del día con La Jornada Estado de México.
PAT

/https://wp.lajornada.prod.andes.news/wp-content/uploads/2026/07/image-171.png)

